miércoles, 26 de junio de 2013

MI BIOGRAFÍA



Nací el 08 de septiembre de 1998 en Los Ríos, Quevedo. Última hija de la familia, en solo una semana de nacida regrese a mi casa de Shell, una casa muy humilde, la cual con mucho esfuerzo hicieron mi padre William, mi madre Mirna y mis hermanas Mirna, Wendy y Jenny.


Desde muy pequeña me gustaba estar en la casa de mi abuelita porque vivía frente de la playa, además de eso me encantaba cantar porque Jenny lo hacía, ella es muy buena para eso, siempre me pregunto porque no se hizo cantante.A los tres años comencé cantando en mi casa, a los cinco años entre a la Escuela Docente 12 de Octubre hacia presentaciones de canto en las cuales gane muchos premios, así sucesivamente en todos los años electivos hasta acabar la escuela.




Lamentablemente perdí a mi padre cuando solo tenía once años, estaba en séptimo grado de educación básica entrando en exámenes, no tenía ánimo para estudiar ni hacer los cuestionarios, no recibí apoyo ninguno de mi profesor por eso baje en notas, pero en el siguiente mes me logre recuperar y obtuve la mayor nota de mi grado, porque recordaba las palabras de mi padre y siempre las recordare. 

Mi padre fue Sargento Primero de las Fuerzas Armadas, un padre muy ejemplar, estupendo, el héroe de todos mis sueños y guiando nuestras vidas con: valores, respeto, honra, siendo personas de bien y dándonos una visión de hacer lo que tenemos que hacer para “llegar a ser unas profesionales”. Ahora que ya han pasado tres años y medio ya no soy la niña que antes mi vida dio un giro y ahora que soy una señorita pero sobre todo llevo las palabras de mi padre, una visión hacia un futuro y aunque no lo pueda ver en mis triunfos y en mis caídas, yo sé y estoy segura que él está hay conmigo para felicitarme y si he caído decirme: vamos mija levántate aquí está tu papito que te da fuerzas, mi chiquita la siguiente vez vas a hacerlo mejor estoy seguro.

Mis deportes favoritos son: levantamiento de pesas, básquet, ajedrez. Pero solo practico levantamiento de pesas en la cual he tenido dos competencias en Manabí – Portoviejo. Además también estuve en el intercolegial de básquet y quedamos en tercer lugar. Practicaba ajedrez en la Federación Deportiva de Pastaza, pero los horarios eran muy largos y no me daba tiempo de hacer mis deberes.





El año pasado tuve una presentación en el “Intercolegial de la Canción en Ingles” representando al “Colegio Fiscal Jorge Icaza”, cantando dos canciones: My heart go on de Céline Dion y Eternal Flame de The Bangles con las cuales fui acreedora del tercer lugar, dando todo lo mejor de mí para dejar a mi colegio en un buen puesto, además fue injusto, el jurado estaba favoreciendo a un colegio lo cual no es de sorprenderse porque siempre es así, toda la gente que estuvo ahí decía que el Colegio Jorge Icaza debía ser el acreedor del primer lugar. También tuve tres presentaciones en las q narre una historia y cante coordinando al Ministerio de Educación representando igual al Colegio Jorge Icaza. A nivel colegial estoy en tercer lugar de los mejores estudiantes y así me voy a esforzar día a día para que mi padre mi madre y mis hermanas están orgullosos de mí y no solo ellos sino yo mismas ser orgullosa de la persona que soy.




Mis amigos de las pesas son como mis hermanos, con ellos paso todos los días, forman parte de mi vida, somos muy divertidos y todos nos ayudamos en todo en los tiempos malos y buenos somos forever alone, jajaja nos decimos ser eso. También mis compañeros del colegio y la iglesia.








Mis mejores amigas son Betsaida Peñafiel y Thais Narváez, ellas son muy especiales para mí las quiero muchísimo, son divertidas. Betsaida es fans de ONE DIRECTION, Thais es de Rihanna al igual que yo, las dos escuchamos siempre la música de ella es decir somos NAVYS.  


               




















“Dios me bendiga a mi familia, a mis amigos , a mis amigas y a mí”

viernes, 14 de junio de 2013

LOS TSACHILAS

 IDIOMA

Su idioma es el Tsafiqui, de la familia lingüística Chibcha.

LOCALIZACIÓN 

Los Tsáchila son un pueblo indígena que habita en las provincias de Tsáchila en Ecuador. Los Tsachilas se encuentran ubicados al sur-oeste de la provincia de pichincha, en la parte central de Santo Domingo.




VESTIMENTA

El Hombre El vestido de los hombres es sencillo y ligero, se lo denomina palompoé. Está conformado de mapchozmp que es un taparrabo bicolor en azul y blanco, de forma rectangular que los colonos llaman chumbillina. El berequé complementa la prenda anterior es una faja de algodón bastante larga con la que sujetan a la cintura el taparrabo. El paniú es un pedazo de tela que se echan sobre el hombro izquierdo, casi siempre es de algodón en colores muy fuertes como rojo y amarillo. El jalí es de uso complementario, consiste en una larga manta de algodón de color blanco que se emplea en días fríos. 
El colorado moderno, gusta de toda clase de adornos, como las pinturas faciales y el empastado del cabello con el achiote (bixa orellana). Los adornos más empleados son el calastushilli y el mishilli. El calatushilli es una pulsera de plata maciza con una ligera abertura para insertar la muñeca. En los dos extremos se practican dos orificios en los que se pasan hilos de colores para sujetarlos. Comienza a usar este adorno como prueba de virilidad en el momento en que se casan; si enviudan se lo retira en señal de luto. El mishilli es una especie de coronita de algodón que se coloca en la cabeza en el casco de pelo endurecido. Para que no se dañe la lían cuidadosamente con hilo.





La mujer La vestimenta es sencilla y acorde a sus necesidades cotidianas, utilizan una falda de líneas más finas que la de los hombres. No usan faja para ceñir la cintura; a la espalda y anudada al cuello llevan una ligera tela de colores. Sus principales adornos son: la bitadé o manilla, que acostumbra lucir dos en cada brazo y que se fabrican con abalorios multicolores. Una de ellas va en la muñeca y la otra en la parte superior del antebrazo. En la primera manilla prefieren los colores blanco y azul (fibacán y lo´sinba); y en la otra el verde (lo ´ sinban). El bípode o collar es el adorno más complicado y que distingue a las mujeres tsáchilas. Lo llevan en cinco o seis cuentas que suelen llegarles hasta el abdomen. Generalmente este collar está formado por pepas de San Pedro, churos grandes y pequeños, huesecillos de aves o animales de monte y semillas.





FIESTAS TRADICIONALES

Tkasama Fiesta Tradicional de la Etnia Tsáchila
Kasama es la única fiesta que celebran los miembros de la etnia Tsáchila. En el idioma tsafiqui "Kasa" significa nuevo y "ma" día, entonces Kasama es el inicio de un nuevo día o nuevo año.
Una traducción textual al castellano diría “nuevo día” aunque el significado para la etnia es de“nuevo año”, por lo que este evento se constituye en una gran fiesta a la que concurren todos los miembros de las demás comunas Tsáchilas, para reencontrase con sus raíces, saludar a sus familias, intercambiar sentimientos de prosperidad y amistad.



VIVIENDA


La vivienda de los Colorados en la antigüedad, eran sencillas rectangular de 7 a 15 metros de longitud y de 5 a 10 metros de ancho. La casa era una sola pieza. Paredes de chonta guadua o pambil rajado. Los pilares de pambil rollizo. La cubierta de paja, el piso era de tierra del mismo suelo. Con el paso de los años cambiaban y hacían sus casas concisas elevadas, sea de tablas o de chonta picada, y techos mayormente de zinc, con paredes de tabla, no se encontraban dos casas, que se encuentren a la vista de otra, hoy por los colonos es notable ver que las casas se encuentra no muy separadas unas de otras. Hoy en día las casas están adaptadas a la vivienda mestiza, se produjo el gran cambio de edificar sus casas de hormigón armado, en ocasiones de dos pisos, con techos de zinc o eternit, separando los cuartos en: cocina, sala y dormitorio, todo esto con los mismos utensilios que poseen los colonos o mestizos. Tanto el exterior como el interior de la casa es usualmente limpio y más bien, ordenado.Lo que queda de las viviendas antiguas se ha dejado exclusivamente para reuniones hechas, por el líder de la comunidad.







Realizado por: Jessenia Jaramillo, Thais Narvaez, Jennifer Hurtado, Paola Romero.

domingo, 2 de junio de 2013

EL GALLO DE LA CATEDRAL     



 En los tiempos en que Quito era una ciudad llena de imaginarias aventuras, de rincones secretos, de oscuros zaguanes y de cuentos de vecinas y comadres, había un hombre muy recio de carácter, fuerte, aficionado a las apuestas, a las peleas de gallos, a la buena comida y sobre todo a la bebida. Era este don Ramón Ayala, para los conocidos "un buen gallo de barrio".

Entre sus aventuras diarias estaba la de llegarse a la tienda de doña Mariana en el tradicional barrio de San Juan. Dicen las malas lenguas que doña Mariana hacía las mejores mistelas de toda la ciudad. Y cuentan también los que la conocían, que ella era una "chola" muy bonita, y que con su belleza y sus mistelas se había adueñado del corazón de todos los hombres del barrio. Y cada uno trataba de impresionarla a su manera.
Ya en la tienda, don Ramón Ayala conversaba por largas horas con sus amigos y repetía las copitas de mistela con mucho entusiasmo. Con unas cuantas copas en la cabeza, don Ramón se exaltaba más que de costumbre, sacaba pecho y con voz estruendosa enfrentaba a sus compinches: "¡Yo soy el más gallo de este barrio! ¡A mí ninguno me ningunea!" Y con ese canto y sin despedirse bajaba por las oscuras calles quiteñas hacia su casa, que quedaba a pocas cuadras de la Plaza de la Independencia.

Como bien saben los quiteños, arriba de la iglesia Mayor, reposa en armonía con el viento, desde hace muchos años, el solemne "Gallo de la Catedral". Pero a don Ramón, en el éxtasis de su ebriedad, el gallito de la Catedral le quedaba corto. Se paraba frente a la iglesia y exclamaba con extraño coraje:
- "¡Qué gallos de pelea, ni gallos de iglesia! ¡Yo soy el más gallo! ¡Ningún gallo me ningunea, ni el gallo de la Catedral!". Y seguía así su camino, tropezando y balanceándose, hablando consigo mismo, - "¡Qué tontera de gallo!"
Hay personas que pueden acabar con la paciencia de un santo, y la gente dice que los gritos de don Ramón acabaron con la santa paciencia del gallito de la Catedral. Una noche, cuando el "gallo" Ayala se acercaba al lugar de su diario griterío, sintió un golpe de aire, como si un gran pájaro volara sobre su cabeza. Por un momento pensó que solo era su imaginación, pero al no ver al gallito en su lugar habitual, le entró un poco de miedo. Pero don Ramón no era un gallo cualquiera, se puso las manos en la cintura y con aire desafiante, abrió la boca con su habitual valentía.

Pero antes de que completara su primera palabra, sintió un golpe de espuela en la pierna. Don Ramón se balanceaba y a duras penas podía mantenerse en pie, cuando un picotazo en la cabeza le dejó tendido boca arriba en el suelo de la Plaza Grande. En su lamentable posición, don Ramón levantó la mirada y vio aterrorizado al gallo de la Catedral, que lo miraba con mucho rencor.
Don Ramón ya no se sintió tan gallo como antes y solo atinó a pedir perdón al gallito de la Catedral. El buen gallito, se apiadó del hombre y con una voz muy grave le preguntó:

- ¿Prometes que no volverás a tomar mistelas?- Ni agua volveré a tomar, dijo el atemorizado don Ramón.- ¿Prometes que no volverás a insultarme?, insistió el gallito.- Ni siquiera volveré a mirarte, dijo muy serio.- Levántate, pobre hombre, pero si vuelves a tus faltas, en este mismo lugar te quitaré la vida, sentenció muy serio el gallito antes de emprender su vuelo de regreso a su sitio de siempre.
Don Ramón no se atrevió ni a abrir los ojos por unos segundo. Por fin, cuando dejó de sentir tanto miedo, se levantó, se sacudió el polvo del piso, y sin levantar la mirada, se alejó del lugar.
Cuentan quienes vivieron en esos años, que don Ramón nunca más volvió a sus andadas, que se volvió un hombre serio y muy responsable. Dicen, aquellos a quienes les gusta descifrar todos los misterios, que en verdad el gallito nunca se movió de su sitio, sino que los propios vecinos de San Juan, el sacristán de la Catedral, y algunos de los amigos de don Ramón Ayala, cansados de su mala conducta, le prepararon una broma para quitarle el vicio de las mistelas. Se ha escuchado también que después de esas fechas, la tienda de doña Mariana dejó de ser tan popular y las famosas mistelas de a poco fueron perdiendo su encanto. Es probable que doña Mariana haya finalmente aceptado a alguno de sus admiradores y vivido la tranquila felicidad de los quiteños antiguos por muchos años.
Es posible que, como les consta a algunos vecinos, nada haya cambiado. Que don Ramón, después del gran susto, y con unas cuantas semanas de por medio, haya vuelto a sus aventuras, a sus adoradas mistelas, a la visión maravillosa de doña Mariana, la "chola" más linda de la ciudad y a las largas conversaciones con sus amigos. Lo que sí es casi indiscutible, es que ni don Ramón, ni ningún otro gallito quiteño, se haya atrevido jamás a desafiar al gallito de la Catedral, que sigue solemne, en su acostumbrada armonía con el viento, cuidando con gran celo, a los vecinos de la franciscana capital de los ecuatorianos.